Por el Equipo editorial de Abriga · Actualizado: julio de 2026 · Analizamos precios y datos técnicos del sector con fuentes oficiales y de mercado (IDAE, MITECO, CNMC y comparadores de instaladores). No somos instaladores: somos un medio independiente que contrasta la información para que decidas con datos. Cómo trabajamos.
El kWh que te ahorras vale unos 0,15 €. El que te sobra y va a la red te lo pagan a 0,04-0,06 €. Toda la economía de una instalación solar cabe en esa diferencia, y explica por qué la placa número 12 casi nunca compensa aunque te la vendan barata. Aquí está el precio real, lo que de verdad decide tu ahorro y cuándo es mejor no poner nada.
Cuánto cuestan las placas solares
Una instalación solar doméstica cuesta entre 1.200 y 1.400 € por kWp instalado, llave en mano. En la práctica: 4.800-5.600 € para una instalación de 4 kWp sin batería, y 7.600-10.400 € para esos mismos 4 kWp con una batería de unos 5 kWh. Ojo con las ayudas: el gran programa estatal ya cerró y lo que queda depende de tu comunidad autónoma.
Calculadora de precio de placas solares
Precio estimado (llave en mano)
Orientativo: 4.000–6.500 € sin batería (3–4 kWp); 7.000–9.500 € con batería de 5 kWh.
Ayudas en 2026: el programa estatal del Next Generation (RD 477/2021) cerró solicitudes el 31/12/2023. Lo que queda son las convocatorias de tu comunidad autónoma (varían mucho) y la bonificación del IBI de muchos ayuntamientos. Ojo: la deducción del IRPF por eficiencia energética decayó para las obras de 2026 (la prórroga del RD-ley 16/2025 fue derogada el 27/01/2026). Compruébalas antes de dar por hecho ningún descuento.
Estimación orientativa, no un presupuesto vinculante. El precio real depende de los paneles, el inversor, la estructura del tejado y la instaladora.
Ese rango sale de precios de mercado 2026 y es orientativo, no un presupuesto: el tejado manda mucho y no se ve desde aquí. Sirve para lo que importa: saber si el número que te pasan es de mercado o de vendedor.
¿Quieres el precio de tu tejado? La calculadora te da el rango; un instalador te da el presupuesto cerrado tras ver la cubierta, la orientación y tu cuadro. Pide presupuesto de instalación →
Precio por potencia
Estos son los rangos que devuelve la calculadora para las potencias domésticas más habituales:
| Potencia | Sin batería | Con batería (≈5 kWh) |
|---|---|---|
| 3 kWp | 3.600-4.500 € | 5.700-7.800 € |
| 4 kWp | 4.800-5.600 € | 7.600-10.400 € |
| 5 kWp | 6.000-7.000 € | 9.500-13.000 € |
Dos lecturas rápidas de la tabla. La primera: la batería es, con diferencia, la decisión más cara —añade del orden de 2.500-4.000 € sobre la misma potencia—. La segunda: en las instalaciones pequeñas el precio no baja proporcionalmente. Da igual lo poco que pongas: el andamio, el inversor, la estructura, la legalización y el día de trabajo se pagan igual. Por eso una instalación de 3 kWp no cuesta tres quintas partes de una de 5 kWp.
En ese precio va lo que hace falta para que funcione y sea legal: paneles, inversor, estructura de sujeción, cableado y protecciones, mano de obra, y la legalización con el trámite de compensación de excedentes.
Qué son y cómo funcionan las placas solares
Una placa solar es una lámina de silicio que, cuando le da la luz, genera corriente eléctrica continua. No hay motores, ni combustión, ni nada que gire: por eso duran 25-30 años y su mantenimiento es prácticamente nulo.
El recorrido completo en tu casa es corto:
- Los paneles producen corriente continua mientras hay luz (no hace falta sol directo: con nublado producen menos, no cero).
- El inversor la convierte en corriente alterna, la de tus enchufes. Es el cerebro y la pieza que más suele fallar de todo el conjunto.
- Tu casa consume lo que puede en ese momento. Esto es el autoconsumo.
- Lo que sobra se vierte a la red y tu comercializadora te lo descuenta de la factura: son los excedentes.
El punto cuatro es el que casi nadie explica bien y el que decide tu ahorro. Los excedentes no se pagan igual que lo que consumes: te compensan a 0,04-0,06 €/kWh lo que la luz te cuesta a unos 0,15 €. Producir de más no es «ahorrar de más»: es regalar energía a un tercio de su valor. Todo lo demás de esta página se entiende mejor con esa idea en la cabeza.
Y esa compensación tiene un límite que conviene saber antes de firmar: descuenta de la energía que consumes, no te hace un ingreso. En un mes muy soleado tu factura de energía puede quedarse a cero, pero de ahí no baja: los peajes y el término de potencia se pagan igual. Producir el doble no te va a devolver dinero a casa.
Dos cosas más que sorprenden y son ciertas. No hace falta sol directo: con el cielo cubierto los paneles siguen produciendo, bastante menos, pero producen. Y los paneles se degradan muy poco: al final de esos 25-30 años siguen dando la mayor parte de su potencia inicial. Lo que se rompe antes es el inversor, que es electrónica de potencia trabajando a diario; cuenta con sustituirlo en algún momento de la vida de la instalación.
De qué depende el precio
- Los paneles. Hoy son casi una commodity. Se instalan módulos de 450-500 Wp y entre marcas serias la diferencia real de rendimiento es pequeña. Es donde menos hay que obsesionarse.
- El inversor. Aquí sí importa. Es lo que convierte y gestiona toda la instalación, y lo que antes se rompe. Un inversor barato en una instalación cara es un error clásico.
- La batería. El mayor salto de precio: 2.500-4.000 € más. Tiene su sección propia más abajo, porque no es una decisión de dinero, es de horarios.
- El tejado. La variable invisible en cualquier comparativa por internet. Una cubierta plana con espacio de sobra no cuesta lo mismo que una de teja inclinada a tres alturas de altura, donde hay que sumar estructura específica, seguridad y a veces andamio. Y ojo: la orientación y las sombras no cambian el precio, cambian lo que produce, que es peor.
Sobre el tejado hay una regla que ahorra disgustos: si tu cubierta necesita una reforma, hazla antes de poner los paneles. Una instalación bien montada aguanta ahí 25 años; desmontarla y volver a montarla dentro de tres, porque había que cambiar las tejas o impermeabilizar, se paga dos veces. Si la cubierta está en las últimas, el orden correcto es tejado primero, sol después.
Cuándo la solar NO compensa
- Tienes sombras. Un árbol, un patinillo, el edificio de al lado. Y no funcionan como una persiana: la sombra sobre una parte del panel penaliza más de lo que parece. Si tu tejado tiene sombra en las horas centrales, ese es el problema a resolver antes de pedir presupuesto.
- El tejado mira al norte o solo te queda una cubierta con mala inclinación. El sur manda; este y oeste funcionan con menos producción; el norte, no.
- Consumes poco o consumes de noche. Si tu factura es baja o gastas casi todo cuando no hay sol, vas a verter la mayoría de lo que produzcas a 0,05 € el kWh. La instalación funcionará perfectamente y aun así la cuenta no saldrá.
- No hay sitio. Cada panel ocupa unos 2,2 m². Si no caben los que necesitas, la instalación cubrirá una parte pequeña de tu consumo y el retorno se alarga.
Ese tercer punto es el más común y el que menos se dice: la solar no premia tener tejado, premia consumir de día. Antes de mirar precios, mira tu curva de consumo.
Con batería o sin batería: cuándo compensa
Sin batería, una vivienda aprovecha directamente solo entre el 30 y el 40 % de lo que produce; el resto, que es la mayoría, se va a la red a 0,04-0,06 €. Con batería, ese aprovechamiento sube al 70-80 %: guardas el sol de la tarde para la noche y lo usas a precio de «ahorro» (0,15 €) en lugar de venderlo a precio de excedente.
La cuenta, en una frase: la batería te compra la diferencia entre 0,05 € y 0,15 € sobre la energía que antes regalabas, y cuesta 2.500-4.000 €. Cuándo sale:
- Sale más a cuenta si tu consumo es de tarde-noche (llegas de trabajar y se enciende todo), si tienes coche eléctrico, o si tu factura es alta y ya vertías mucho.
- Sale menos si en tu casa hay gente de día, teletrabajo, o los electrodomésticos grandes se programan a mediodía. Ahí ya estás autoconsumiendo bien y la batería añade coste para arañar poco.
Y un aviso que se lleva muchas ilusiones por delante: una batería no te deja luz en un apagón, salvo que la instalación se haya montado expresamente con función de respaldo. Por seguridad, una instalación conectada a la red se desconecta cuando la red cae —para no electrocutar a quien esté reparándola—, y eso incluye tu batería llena. Si lo que buscas es respaldo, hay que pedirlo como tal desde el principio: no viene de serie por poner batería.
Si tu comunidad tiene una convocatoria abierta para almacenamiento, la cuenta cambia bastante y conviene mirarla antes de descartar la batería. El análisis completo por capacidad y marca está en baterías para placas solares, y el efecto que tiene sobre el retorno, en rentabilidad y amortización.
Ayudas y subvenciones 2026
Empecemos por la mala noticia, porque es la que casi ningún comparador ha actualizado: el gran programa estatal de ayudas al autoconsumo se acabó. Era el del Next Generation (RD 477/2021), el de los famosos «600 €/kWp», y dejó de admitir solicitudes el 31 de diciembre de 2023. Si lees una página que hoy te lo ofrece, está desactualizada.
Lo que sí queda en 2026:
- Las convocatorias de tu comunidad autónoma. Son la vía principal ahora. Cambian mucho de una a otra, salen y se agotan, y algunas comunidades directamente no tienen nada abierto.
- La deducción en el IRPF por obras de eficiencia energética… que ahora mismo no está. Se aplicaba a obras hechas hasta el 31/12/2025; la prórroga para 2026 se publicó en el RD-ley 16/2025 pero no se convalidó y quedó derogada el 27 de enero de 2026. Si tu obra fue en 2025, aún la aplicas en esa declaración; si es de 2026, hoy no hay deducción estatal.
- La bonificación del IBI, que ofrecen muchos ayuntamientos, y la del ICIO sobre la licencia de obra. Se piden en tu ayuntamiento y es dinero que se deja de cobrar por no preguntar.
El orden importa tanto como el importe: buena parte de estas ayudas exigen documentación y trámites que se atan antes o durante la obra, no después. Repasa las subvenciones antes de firmar nada, e incluye la legalización y la compensación de excedentes en el presupuesto, porque sin ellas no cobras lo que viertes.
Mejores placas solares y cómo elegir
Aquí va la parte impopular: el panel es lo que menos decide el resultado de tu instalación. Los módulos de marcas serias llevan años pareciéndose muchísimo entre sí, con garantías de producto y de rendimiento parecidas y degradaciones bajas a 25-30 años. Elegir «el mejor panel» es la parte fácil.
Lo que de verdad separa una buena instalación de un disgusto:
- El instalador. Que haga un estudio de sombras real, que dimensione según tu consumo y no según lo que quiere vender, y que se haga cargo de la legalización.
- El inversor. Marca solvente y bien dimensionado. Es lo que más falla y lo que deja la instalación parada cuando falla.
- La estructura y el montaje. Es lo que aguanta 25 años de viento y lluvia sobre tu cubierta. Las goteras salen caras.
¿Y las placas solares baratas? Existen, y el ahorro casi nunca está en el panel: está en el inversor de gama baja, en la estructura justita o en la legalización que «ya harás tú». Si un presupuesto es mucho más barato que el resto, la pregunta correcta no es qué panel lleva, sino qué le falta. Si quieres la vía económica de verdad, es el autoinstalado: lo vemos en kits solares.
Para el resto de decisiones, cada una tiene su guía: cuánta potencia te hace falta en cuántas placas necesito, cómo funciona el reparto con la red en autoconsumo, qué implica hacerlo entre varios en comunidad de vecinos, y el detalle de contratar la obra en instalación de placas solares.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un panel solar?
El precio de un panel suelto no es la referencia útil, porque lo que se contrata es la instalación completa: paneles, inversor, estructura, montaje y legalización. Esa referencia es el kWp instalado: 1.200-1.400 €. Si buscas comprar los módulos por tu cuenta, la vía es el kit solar, que sale más barato en material pero te deja a ti el montaje y el trámite.
¿Cuántas placas solares necesito para una casa?
Depende de tu consumo y de tu zona. Un hogar medio español gasta unos 3.500 kWh al año, y eso se cubre con unas 4-5 placas en el sur, 5-6 en el centro y 6-7 en el norte, porque el mismo panel produce bastante menos en la cornisa cantábrica que en Andalucía. Calcúlalo para tu caso en cuántas placas necesito.
¿En cuántos años se amortiza una instalación solar?
Entre 5 y 11 años, según lo que pagues, cuánto autoconsumas y las ayudas que consigas. Con paneles que duran 25-30 años, eso deja un buen tramo de energía prácticamente gratis. El factor que más mueve ese plazo no es el precio de la instalación: es qué porcentaje de lo que produces te lo bebes tú en vez de verterlo.
¿Merece la pena poner placas solares?
Si consumes de día, tienes tejado sin sombras orientado al sur y una factura normal o alta, sí: el ahorro típico está entre 700 y 1.200 € al año. Si tu tejado tiene sombras, mira al norte, o tu consumo es bajo y nocturno, la respuesta honesta es que no, o no todavía. Ningún panel arregla una sombra.
Las cifras de esta página son estimaciones orientativas basadas en precios de mercado 2026, no un presupuesto vinculante.