Aerotermia con radiadores: ¿funciona con los que ya tengo?

Por el Equipo editorial de Abriga · Actualizado: julio de 2026 · Analizamos precios y datos técnicos del sector con fuentes oficiales y de mercado (IDAE, MITECO, CNMC y comparadores de instaladores). No somos instaladores: somos un medio independiente que contrasta la información para que decidas con datos. Cómo trabajamos.

Tus radiadores no se estropean con una aerotermia. Lo que pasa es más simple y más incómodo: el mismo radiador que a 75 °C calienta de sobra, a 50 °C da en torno a la mitad de calor. Toda la pregunta «¿me valen?» se reduce a si esa mitad basta para tu casa. Y eso se puede comprobar este invierno, gratis, antes de gastar un euro.

¿La aerotermia funciona con radiadores?

Sí, la aerotermia funciona con radiadores. La diferencia es que trabaja a 45-50 °C en lugar de los 70-80 °C de una caldera, así que cada radiador entrega alrededor de la mitad de calor que antes. Si tus radiadores son grandes o están sobredimensionados, valdrán tal cual; si son pequeños, habrá que ampliarlos o cambiarlos.

Ese es el asunto entero. No es una cuestión de compatibilidad —no hay ningún problema técnico en conectar una bomba de calor a un circuito de radiadores— sino de potencia: si con agua más templada tus radiadores siguen dando el calor que la casa pierde, funciona. Si no, pasarás frío o forzarás el equipo. Si aún no tienes claro el sistema, empieza por qué es la aerotermia y cómo funciona.

Y lo de «la mitad» no es una estimación nuestra: es cómo está medido tu radiador. La norma EN 442 fija su potencia nominal ensayándolo a ΔT50 —agua a 75 °C de ida, 65 °C de vuelta y ambiente a 20 °C—. Ese es el número grande del catálogo. Para cualquier otra temperatura la potencia se corrige con una curva, `P = P₅₀ × (ΔT/50)ⁿ`, donde n vale entre 1,2 y 1,5 según el radiador. Haz la cuenta con agua a 50 °C y ambiente a 20 °C —eso es ΔT30— y sale el 45-50 % de la potencia nominal. De ahí viene la mitad: no es una regla del pulgar, es la norma con la que el fabricante lo ensayó.

A qué temperatura trabajan los radiadores con aerotermia

Una aerotermia se mueve entre los 35 y los 50 °C de temperatura de impulsión, y dónde caiga depende del emisor:

  • Suelo radiante: 35-40 °C. Es su terreno ideal.
  • Radiadores: 45-50 °C. Funciona, pero pidiéndole al equipo que trabaje más caliente.
  • Una caldera de gas o gasoil: 70-80 °C. De ahí vienen tus radiadores actuales.

Esos grados no son un detalle técnico: son el precio de la eficiencia. Cuanto más caliente le pides el agua a una bomba de calor, más baja su COP y más luz gasta para el mismo calor. Por eso un buen instalador intentará bajar la temperatura de impulsión todo lo que la casa permita, y por eso una instalación con radiadores rinde algo menos que una con suelo radiante.

La consecuencia práctica es la que nadie te avisa: pedirle 55 o 60 °C a la aerotermia para compensar unos radiadores pequeños es la peor solución posible. Funciona, sí, pero conviertes un equipo eficiente en uno mediocre y pagas la diferencia cada mes en la factura.

Tabla de compatibilidad por tipo de radiador

Tipo de radiador¿Sirve con aerotermia?Por qué
Hierro fundidoSí, casi siempreMucha superficie y mucha agua dentro. Suelen estar sobredimensionados, así que a 50 °C aún dan de sobra. Su inercia alta encaja bien con el funcionamiento continuo de la aerotermia.
Chapa / panel de aceroDepende del tamañoLos dobles con convectores rinden bien a baja temperatura. Los simples y pequeños se quedan cortos: son los que más problemas dan.
AluminioCon maticesDiseñados para agua muy caliente; a 50 °C pierden bastante. La buena noticia: son modulares, y añadir elementos es de lo más barato que se puede hacer.
Baja temperatura / bajo consumoSí, idealEstán pensados justo para 45-50 °C. Es lo que se instala hoy en obra nueva con aerotermia.
Toallero de bañoCasi nunca bastaDa muy poca potencia incluso a alta temperatura, y con las toallas puestas pierde otro 20-30 %. Con aerotermia, el baño suele necesitar apoyo.

El matiz que se pierde en casi todos los artículos: no manda el material, manda la superficie. Un radiador de aluminio grande en un salón pequeño va a funcionar mejor que uno de hierro fundido raquítico en un salón enorme. El hierro fundido sale bien parado en esta tabla no por ser de hierro, sino porque las instalaciones antiguas se hacían con radiadores enormes y con margen de sobra. Ese margen es, literalmente, lo que hoy te salva.

Y hay una razón normativa detrás de la tabla, no solo intuición. El exponente n de la curva de EN 442 —el `(ΔT/50)ⁿ` de antes— no es el mismo para todos los radiadores: los que emiten sobre todo por radiación, con mucha superficie expuesta, tienen un exponente más bajo y por tanto caen menos al bajar la temperatura; los muy convectivos, con aletas que dependen del aire caliente ascendente, caen más. Por eso la columna de la derecha habla de superficie y de tipo de emisión, y no de si es hierro o aluminio: el material solo importa por la forma que le da al radiador.

Cuándo hay que cambiar o reforzar los radiadores

Antes de que nadie te venda nada, haz esta prueba. Es gratis y te da la respuesta con tu casa, tus radiadores y tu clima:

La prueba de los 50 °C. Elige un día frío de verdad. Baja la temperatura de impulsión de tu caldera actual a 50 °C (se toca en el panel de la caldera; si no sabes, cualquier técnico te lo ajusta en un minuto). Déjala así 24-48 horas seguidas, sin apagarla por la noche. Si la casa llega a temperatura de confort y se mantiene, tus radiadores valen para una aerotermia. Si hay habitaciones que no llegan, ya sabes exactamente cuáles hay que tocar.

Esa prueba vale más que cualquier tabla, incluida la de arriba, porque mide lo único que importa: tus radiadores contra las pérdidas reales de tu casa.

Si el resultado es que no llegan, «reforzar» casi nunca significa tirarlo todo. Por orden de coste, de menos a más:

  1. Añadir elementos a los radiadores que se quedan cortos (inmediato en aluminio y hierro fundido, que son modulares).
  2. Sustituir solo los radiadores problemáticos por uno mayor o de doble panel. Suelen ser dos o tres: el salón grande y las habitaciones orientadas al norte.
  3. Cambiar el circuito entero, que es lo que casi nunca hace falta y sin embargo es lo primero que algunos presupuestan.

El coste de reforzar los emisores ronda los +2.000-3.000 €, y es la partida que más presupuestos descoloca porque la gente la da por hecho a cero. Métela en tu cuenta desde el principio: es la diferencia entre una sorpresa y una decisión.

Calculadora de precio de aerotermia

Metros cuadrados útiles de la vivienda.

Precio estimado de la instalación

Orientativo: entre 7.000 € y 18.000 € según superficie y tipo de emisor.

    Ayudas: la deducción del IRPF por obras de eficiencia energética se aplicaba a obras hechas hasta el 31/12/2025 y su prórroga para 2026 (RD-ley 16/2025) fue derogada el 27/01/2026 al no convalidarse, así que hoy no hay deducción estatal para una obra nueva. Siguen en pie las convocatorias autonómicas, los CAE (que el instalador suele descontar del presupuesto) y la bonificación del IBI municipal. Si tus radiadores son pequeños, puede requerirse un refuerzo de emisores (+2.000–3.000 €).

    Estimación orientativa, no un presupuesto vinculante. El precio real depende de la marca, la potencia del equipo y las condiciones de tu vivienda.

    Selecciona Radiadores existentes para ver tu escenario. La calculadora da un rango orientativo, no un presupuesto: el total de una instalación se mueve entre 7.000 y 18.000 € según la vivienda. El desglose completo, partida a partida, está en cuánto cuesta la aerotermia con radiadores.

    Radiadores vs suelo radiante con aerotermia

    El suelo radiante rinde más: trabaja a 35-40 °C, así que el equipo gasta menos para el mismo confort. Es el mejor compañero de una aerotermia, sin discusión técnica.

    Ahora la parte honesta: esa ventaja no suele justificar levantar el suelo de una casa habitada. Entre la obra, los días fuera y el coste, el ahorro de eficiencia tarda muchísimo en devolverte lo que pusiste. El suelo radiante gana cuando ya estás en obra —vivienda nueva o reforma integral—; si no lo estás, unos radiadores adecuados son la decisión sensata. Si tienes esa duda abierta, compáralo con el suelo radiante antes de decidir.

    Cómo se vive la aerotermia con radiadores

    Lo que cambia en el día a día no es lo que la gente espera, y por aquí vienen casi todas las quejas de quien estrena aerotermia con radiadores:

    • Los radiadores están tibios, no ardiendo. A 45-50 °C se tocan sin quemarse. Mucha gente piensa que el equipo va mal. No va mal: así es como funciona. El calor llega igual, solo que repartido durante más rato.
    • No se apaga por la noche. El error número uno. Una aerotermia está pensada para funcionar de forma continua a temperatura baja, no a golpes. Apagarla y encenderla obliga a subir la temperatura del agua para recuperar, que es justo lo que hunde el COP. Si vienes de una caldera y de «encender dos horas por la mañana», el cambio de costumbre cuesta más que la instalación.
    • La casa tarda más en calentar, pero se queda estable. Menos picos, menos frío al amanecer. En confort, la mayoría lo prefiere; en impaciencia, los primeros días desesperan.

    En cuanto a consumo: la aerotermia con radiadores gasta más que con suelo radiante —los 45-50 °C se pagan— pero sigue muy por debajo de una caldera. Las cifras de facturas antes y después las desglosamos en cuánto consume realmente.

    Comprueba si tus radiadores valen. Haz la prueba de los 50 °C y, si tienes dudas, pide una visita técnica: un instalador serio te dirá qué radiadores hay que tocar antes de darte un precio.

    Preguntas frecuentes

    ¿Funciona la aerotermia con los radiadores que ya tengo?

    Sí. No hay incompatibilidad técnica: una bomba de calor se conecta a un circuito de radiadores sin problema. La cuestión es de potencia: como trabaja a 45-50 °C en vez de a 70-80 °C, cada radiador da en torno a la mitad de calor. Si los tuyos son grandes, valen; si son pequeños, se quedarán cortos.

    ¿A qué temperatura hay que poner la aerotermia con radiadores?

    Entre 45 y 50 °C de impulsión. Cuanto más baja la puedas dejar sin perder confort, menos luz gastarás, porque el COP cae según subes la temperatura del agua. Pedirle 55-60 °C para tapar unos radiadores insuficientes funciona, pero convierte un equipo eficiente en uno caro de mantener.

    ¿Tengo que cambiar todos los radiadores?

    Casi nunca. Lo habitual es tocar dos o tres: el salón y las habitaciones más frías. En aluminio y hierro fundido a menudo basta con añadir elementos. Cambiar el circuito completo es lo excepcional, aunque a veces sea lo primero que aparezca en un presupuesto.

    ¿Por qué mis radiadores están tibios y no calientes?

    Porque es lo normal con aerotermia. A 45-50 °C el radiador se toca sin quemarse, y el calor se entrega de forma continua en lugar de a golpes. No es una avería ni una instalación mal hecha: es el modo de funcionamiento que hace que gastes menos. Si la casa llega a temperatura, está funcionando bien.

    Las cifras de precios de esta página son estimaciones orientativas basadas en precios de mercado 2026, no un presupuesto vinculante.