Por el Equipo editorial de Abriga · Actualizado: julio de 2026 · Analizamos precios y datos técnicos del sector con fuentes oficiales y de mercado (IDAE, MITECO, CNMC y comparadores de instaladores). No somos instaladores: somos un medio independiente que contrasta la información para que decidas con datos. Cómo trabajamos.
Esta página no trae un ranking de «las 7 mejores aerotermias de 2026». Y no es por pereza: es porque la marca es, con diferencia, lo que menos decide el resultado de tu instalación, y porque publicar una tabla comparativa sin datos verificados de cada modelo sería inventarse el rigor. Lo que sí podemos darte son los criterios que realmente separan una instalación buena de un disgusto.
Por qué no hay tabla de «las mejores marcas»
En este sector se pueden encontrar sin problema los nombres que más se instalan en España —Daikin, Mitsubishi, Saunier Duval, Vaillant, LG, Ecoforest, Panasonic, entre otros—, y todos fabrican equipos solventes. Lo que no se puede encontrar con facilidad es lo único que haría útil una comparativa: rendimientos medidos en condiciones equivalentes, precios reales instalados y datos de fiabilidad a cinco años.
Sin eso, un ranking es una opinión con aspecto de tabla. Y en un sitio donde no publicamos precios que no podamos sostener, tampoco vamos a publicar un «mejor equipo» que no podamos demostrar.
Lo que de verdad decide el resultado
Por orden de importancia, y ninguno de los cuatro es la marca:
1. El dimensionado. Un equipo sobredimensionado arranca y para constantemente —lo que se llama ciclado— y eso desgasta el compresor y empeora el rendimiento. Uno corto no llega los días fríos. Acertar aquí vale más que cualquier logotipo, y depende de que quien lo calcule mire tu casa y tus facturas.
2. Los emisores. Es la decisión que fija el rendimiento real durante 15 años, porque determina a qué temperatura tiene que trabajar el equipo. Suelo radiante a 35-40 °C, radiadores a 45-50 °C, y cada grado de más son un 2-3 % de consumo. Lo tienes en aerotermia con radiadores y en suelo radiante.
3. Quién la instala y quién la mantiene. La avería llega, y lo que importa entonces es si hay servicio técnico de esa marca cerca de ti y si el instalador sigue existiendo. Una marca excelente con un servicio inexistente en tu provincia es peor compra que una marca correcta con técnico a veinte minutos.
4. Ya después, el equipo. Y aquí sí hay cosas concretas que mirar.
Qué mirar en la ficha técnica
Cuatro datos, y el primero vale por los otros tres.
- El SCOP, no el COP. El COP es el rendimiento en un instante concreto; el SCOP es el de toda la temporada de calefacción y es el que el fabricante está obligado a declarar según la norma EN 14825. Es el que predice tu factura. Y ojo al compararlo: solo vale si está declarado a la misma temperatura de impulsión. Un SCOP magnífico a 35 °C no dice nada si tú vas a trabajar a 50 °C con radiadores.
- El rango de temperatura exterior en el que mantiene potencia. Si vives donde hiela de verdad, mira hasta qué temperatura garantiza el fabricante la potencia nominal, no solo hasta dónde «funciona».
- El nivel sonoro de la unidad exterior, en dB(A) y a qué distancia está medido. Es la queja número tres de los usuarios y se decide aquí.
- Con qué acumulador de ACS trabaja y de qué capacidad, si quieres agua caliente. En vivienda es una de las partidas que más volumen físico ocupa y la que más discusiones da en la instalación.
Monobloc o partida: la decisión que sí cambia cosas
Más importante que la marca, y casi nadie la explica:
- Monobloc. Todo el circuito de refrigerante va en la unidad exterior, y a la casa solo entra agua. Ventaja: la instalación es más sencilla y no requiere manipular gas refrigerante en obra. Inconveniente: hay que proteger las tuberías de agua frente a heladas.
- Partida (bibloc). El refrigerante circula entre la unidad exterior y la interior. Ventaja: mejor comportamiento en climas muy fríos. Inconveniente: exige un montaje frigorífico correcto, y ahí la calidad del instalador pesa mucho más.
En clima suave o templado, el monobloc simplifica la vida. En zonas de heladas fuertes, la partida tiene argumentos.
Cuándo la aerotermia no es tu mejor opción
Porque elegir bien también es saber no elegir esto:
- Casa mal aislada sin plan de aislarla. El mejor equipo del mercado trabajará el doble de horas.
- Radiadores pequeños sin presupuesto para reforzarlos. Vas a forzar el equipo a 55-60 °C y a pagar la diferencia cada mes.
- Uso esporádico. La inercia del sistema penaliza a quien va un fin de semana suelto.
- Caldera de gas reciente y en buen estado. El momento lo marca tu caldera, no una oferta.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor marca de aerotermia?
No hay una respuesta honesta a esa pregunta sin saber tu caso. Las marcas que más se instalan en España son solventes; lo que decide tu resultado es el dimensionado, los emisores y tener servicio técnico cerca. Si alguien te da un ranking cerrado sin preguntarte por tu casa, te está vendiendo, no asesorando.
¿Qué SCOP debe tener una buena aerotermia?
Los equipos con etiqueta A++ parten de un SCOP de 4,1. Pero el número solo es comparable si está declarado a tu temperatura de impulsión: con suelo radiante (35-40 °C) los valores declarados rondan 4-4,5 y con radiadores (45-55 °C) bajan a 3,4-4. Compara siempre a la misma temperatura.
¿Es mejor monobloc o partida?
En clima suave o templado, el monobloc simplifica: solo entra agua en la casa y no hay que manipular refrigerante en obra, aunque hay que proteger las tuberías de las heladas. En zonas de frío intenso, la partida se comporta mejor, a cambio de exigir un montaje frigorífico impecable.
¿Merece la pena pagar más por una marca premium?
Solo si eso te compra algo concreto: mejor SCOP a tu temperatura de impulsión, menos ruido o servicio técnico próximo. Pagar más por el logotipo mientras se descuida el dimensionado es el error más caro y el más frecuente.
Las cifras de esta página son estimaciones orientativas basadas en datos de mercado 2026, no un presupuesto vinculante.
Para el desglose del precio, mira precio de la aerotermia; y si aún estás en la fase de entender el sistema, qué es la aerotermia.