Por el Equipo editorial de Abriga · Actualizado: julio de 2026 · Analizamos precios y datos técnicos del sector con fuentes oficiales y de mercado (IDAE, MITECO, CNMC y comparadores de instaladores). No somos instaladores: somos un medio independiente que contrasta la información para que decidas con datos. Cómo trabajamos.
La parte técnica de poner placas en un bloque de pisos está resuelta hace años. Lo que hace descarrilar estos proyectos es la junta de vecinos: quién paga, cómo se reparte y qué pasa con el que dice que no. Esta página va de eso, que es lo que de verdad decide si la instalación se hace.
Qué mayoría hace falta para instalar placas solares
Buena noticia, y es la que desbloquea la mayoría de los casos: basta con un tercio. El artículo 17.1 de la Ley de Propiedad Horizontal permite acordar la instalación de sistemas de aprovechamiento de energías renovables —y menciona expresamente la aerotermia y la geotermia— con el voto favorable de un tercio de los propietarios que representen, a su vez, un tercio de las cuotas de participación. Y puede pedirlo cualquier propietario.
No hace falta unanimidad ni mayoría simple: hace falta un tercio. Esa sola frase ha desatascado más proyectos que cualquier argumento de ahorro.
Lo importante en la práctica lo dice la propia ley: a quien no vota a favor no se le puede repercutir el coste de la instalación ni el de su conservación y mantenimiento. No paga y no recibe energía, pero tampoco puede impedir que el resto lo haga. Y si más adelante cambia de opinión y quiere sumarse, deberá abonar su cuota actualizada con los intereses correspondientes.
Cómo se reparte la energía: los coeficientes
Aquí es donde la gente se pierde, y es más sencillo de lo que parece.
En autoconsumo colectivo, la instalación es una sola y la energía se reparte entre los participantes mediante coeficientes de reparto: un porcentaje por vivienda que se acuerda entre todos y se comunica a la distribuidora. Cada vecino ve en su factura la parte que le corresponde.
Las tres formas habituales de fijar esos coeficientes:
- Por cuota de participación del piso en la comunidad. Es lo más automático y lo que menos discusiones genera.
- Por consumo real de cada vivienda. Más justo para quien más gasta, pero exige datos y ponerse de acuerdo.
- A partes iguales entre los participantes. Simple, y suele funcionar cuando los pisos son parecidos.
Los coeficientes se pueden cambiar, con un procedimiento y unos plazos determinados. Conviene saberlo desde el principio: si alguien se incorpora o se va, el reparto se rehace, no se queda congelado para siempre.
Qué cuesta y cuánto ahorra cada vecino
El coste de la instalación es el mismo que en cualquier otra: 1.200-1.400 €/kWp llave en mano. Lo que cambia es que se divide.
En un bloque de 12 vecinos con una instalación de 10 kWp (12.000-14.000 €), la derrama sale a unos 1.000-1.200 € por vivienda si participan todos. Y hay dos efectos que juegan a favor en comunidades:
- La cubierta comunitaria suele ser plana y despejada, sin las complicaciones de un tejado inclinado de teja.
- Las curvas de consumo se compensan. Doce familias consumen a horas distintas, así que la producción encuentra a alguien despierto casi siempre. Eso significa cuota de autoconsumo más alta que en un chalet, que es justo el factor que más manda en el ahorro.
Ese segundo punto es el argumento fuerte y casi nadie lo usa en las juntas: en autoconsumo colectivo se aprovecha mejor la misma energía porque hay más gente para consumirla.
Los servicios comunes: por dónde empezar
Si la junta no se pone de acuerdo, hay una versión reducida que casi siempre sale adelante: instalar solo para los servicios comunes —ascensor, garaje, portal, bombas de presión, alumbrado—.
Ventajas: es una instalación pequeña, la factura de servicios comunes es de consumo diurno y constante (lo ideal para la solar), no hay que repartir nada entre vecinos y el ahorro se ve directamente en la cuota de la comunidad. Suele ser el mejor primer paso: demuestra el resultado con poco dinero y desactiva la desconfianza para la fase siguiente.
Qué pasa con los vecinos que no quieren
Es la pregunta que bloquea las juntas, así que conviene responderla sin rodeos:
- No pagan la derrama y no reciben energía. Su coeficiente de reparto es cero.
- No pueden impedir la instalación si se alcanza la mayoría necesaria.
- Pueden incorporarse después, abonando la parte que les corresponda actualizada.
- La cubierta sigue siendo común, así que el acuerdo debe recoger el uso del espacio y quién responde del mantenimiento.
Un consejo operativo que ahorra meses: lleva a la junta dos o tres presupuestos y una propuesta de coeficientes ya redactada. Las juntas no encallan por falta de interés, encallan por falta de una propuesta concreta que votar.
Cuándo no compensa en una comunidad
- Cubierta con sombras de edificios más altos o de la propia caja del ascensor.
- Pocos vecinos interesados. Con dos o tres participantes de doce, el coste fijo por vecino se dispara.
- Comunidad con una obra de cubierta pendiente. Igual que en una vivienda: primero el tejado, después los paneles. Desmontar y volver a montar se paga dos veces.
- Expectativa de ingreso. Como en cualquier autoconsumo, los excedentes descuentan de la factura, no generan ingresos.
Preguntas frecuentes
¿Qué mayoría se necesita para poner placas solares en una comunidad?
Un tercio. El artículo 17.1 de la Ley de Propiedad Horizontal permite acordarlo con el voto de un tercio de los propietarios que representen un tercio de las cuotas de participación, y puede pedirlo cualquier propietario. No hace falta unanimidad. Quien vota en contra ni paga ni recibe energía, pero tampoco puede bloquear la instalación.
¿Cómo se reparte la energía entre los vecinos?
Mediante coeficientes de reparto acordados por los participantes y comunicados a la distribuidora: por cuota de participación, por consumo real o a partes iguales. Cada vecino ve reflejada su parte en su propia factura, y los coeficientes pueden modificarse más adelante.
¿Cuánto cuesta a cada vecino?
Depende del tamaño y de cuántos participen. Con el precio de mercado de 1.200-1.400 €/kWp, una instalación de 10 kWp en un bloque de 12 vecinos sale del orden de 1.000-1.200 € por vivienda si participan todos. Cuantos menos participen, más caro por cabeza.
¿Se pueden poner placas solo para el ascensor y el portal?
Sí, y suele ser la mejor forma de empezar. Los servicios comunes tienen consumo diurno y estable, que es el que mejor encaja con la solar, la instalación es pequeña y no hay que repartir energía entre vecinos: el ahorro baja directamente la cuota de la comunidad.
Las cifras de esta página son estimaciones orientativas basadas en precios de mercado 2026, no un presupuesto vinculante. Las decisiones de comunidad tienen implicaciones legales: contrasta el acuerdo con tu administrador de fincas.
Si quieres el desglose del precio, está en placas solares; y el funcionamiento del reparto con la red, en autoconsumo.